Rosa desangrada en cuchillo de penas
bebiendo sequedad, desamor...
Entre pantanos solitarios
sus sueños son decapitados
por algún ángel del mal
que no la quiso lo necesario.
Rosa desangrada en indiferencia, en soledad y llanto;
¡Sangre maldita!
Muere rosa bonita
muerde el dolor con toda tu dentadura maciza,
aprende
a no confiar
en dragones que no vuelan.
Te ataré con cadenas bien ceñidas,
para no prolongar tu agonía.
Morirás desangrada,
la piara ya está preparada para ti,
reza tus última letanías,
ingresa al mundo de los muertos,
al reino de las tinieblas sin luz.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos registrados